Sábado 02 de Febrero de 1952

El Imparcial

POEMA A LA COSTA DE HERMOSILLO: Por Enrique Ramos

Bella Costa de Hermosillo,

Caminos por donde he andado,

En tu sol de claro brillo

Mi corazón se ha inspirado.

 

Cual lo ancho de tus trigales

Mi espíritu se dilata,

Con sus brisas matinales

Y tus tardes de escarlata.

 

Me extasío al contemplar

De tus valles la grandeza,

Besándose con el mar

En plena naturaleza.

 

Y con porte caprichoso

Al sahuaro rudo y bello,

En el fondo majestuoso

De tu cielo de destello.

 

En tus candentes arenas

El nombre grabó el destino,

De un gran redentor de penas,

Del Imortal Padre Kino.

 

Por tus sendas polvorientas,

Se ve la melancolía,

Que en sus caravanas lentas

El Seri dejara un día.

 

Tu gran Isla legendaria,

Tus playas de inmensa calma,

Y tu tribu sedentaria

Apasionan a mi alma.

 

Y es paradigma tu gente

Del hombre trabajador,

Que en sudor moja su frente

En culto diario al Creador.

 

Nunca verás mi partida,

Tierra donde yo nací,

Tu eres parte de mi vida

Y yo soy parte de ti.

 

Hermosillo, Enero de 1952.