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AURELIO RODRÍGUEZ ITUARTE

 “UN GUANTE BRILLANTE”

 

Manuel de Jesús Sortillón Valenzuela

 

 

El béisbol mexicano siempre ha contado con jugadores destacados en la llamada “esquina caliente”; en la Liga de la Costa del Pacífico la rivalidad era entre Leo Rodríguez y Benjamín “Papelero” Valenzuela. Ya en la Liga Mexicana del Pacífico un par de estrellas rivalizaban con el guante y con el bat: Celerino Sánchez y Aurelio Rodríguez. En los años 80’s Nelson Barrera ocupaba la atención con sus cuadrangulares y en la década siguiente Vinicio Castilla llegó incluso a representar a México en el mejor béisbol del mundo.

 

Entre todos ellos, Aurelio Rodríguez Ituarte ocupa un lugar especial en la historia del béisbol mexicano; inició su carrera un poco después que su hermano Francisco por aquel año de 1966; nacido en Cananea, Sonora, México un 28 de diciembre de 1947, se mantuvo siempre en un primerísimo lugar en donde jugara, ya sea en las Grandes Ligas, en la Liga Invernal Mexicana del Pacífico o en la Liga Mexicana. Si bien su ofensiva no llegó a ser tan brillante en las Ligas Mayores (.237 de por vida), ocupa un nada despreciable lugar 14 de todos los tiempos en el promedio de bateo de la Liga Mexicana del Pacífico con .272. Es opinión de muchos que en el campo Aurelio es de lo más sobresaliente, incluyendo a los jugadores del mejor béisbol del mundo; Sparky Anderson, un manager por 25 años en MLB alguna vez declaró: “… solo he visto dos brazos poderosos: el de Travis Fryman y el de Aurelio Rodríguez, y  es muy probable que las manos de Aurelio no tengan comparación”.

 

 Los hermanos Aurelio y Chico Rodríguez (60´s)

 

El sonorense comenzó muy joven en el béisbol profesional. Su primer equipo fue el Fresnillo en la Liga Central durante el año de 1965; ahí bateó para .293 con 25 jonrones y 104 carreras producidas en 138 juegos; eso llamó la atención de los Charros de Jalisco con quienes jugó 15 partidos con 13 hits en 50 turnos. Aurelio se incorpora a los Charros de Jalisco de la Liga Mexicana de Verano en la primavera de 1966 y acumula 53 producidas, 3 jonrones, 15 triples (Líder), 17 dobletes y promedio de .292  en 135 juegos; al finalizar la temporada en el mes de agosto es vendido a los Angeles de California para ser enviado al Seattle en la Liga de la Costa del Pacífico; bateó .254 en 17 juegos. En el invierno es contratado por los Cañeros de Los Mochis para la entonces Liga Invernal Sonora-Sinaloa, donde conectó 7 cuadrangulares, bateó para .272 y produjo 42 carreras en 85 partidos, ayudando a obtener el subcampeonato al terminar en segundo lugar de la tabla general, 4.5 juegos abajo de Culiacán que obtuvo su primera corona en la aún joven Liga Invernal Sonora-Sinaloa.

 

El año de 1967 lo comienza en El Paso de la Liga de Texas donde alcanzó un promedio final de  .327, 11 jonrones y 47 producidas en 79 juegos; regresó a Seattle en la Liga del Pacífico con un buen .308, 2 jonrones y 17 impulsadas en 51 juegos. Después de estos desempeños en las sucursales, fue llamado al equipo grande en el último mes de la temporada. Debutó el 1 de septiembre en un partido en casa contra los Indios de Cleveland por quienes lanzaba su estrella Sam Mcdowell, juego nocturno celebrado en el Estadio de Anaheim (asistencia 12710 aficionados). De primer bat recibe los 3 strikes de Mcdowell en la primera entrada; en la tercera Taylor inicia con ponche; Knoop conecta sencillo al izquierdo; Simmons forzó a Knoop en segunda con rola a tercera para el segundo out, pero Rodríguez se para en la caja de bateo y conecta doblete al jardín izquierdo produciendo así su primera carrera con su primer hit. En la quinta recibe pasaporte sin otra cosa y en el octavo es el primer out del inning. Se fue de 3-1 con una impulsada en un triunfo de última hora de los Angeles; después de ir perdiendo 3-2 en la novena, los californianos anotan dos; Jimmie Hall sustituye a Rodríguez en su turno al bat y logra llegar quieto a primera en error de Horton entrando así la carrera de la victoria.  

 

 

Estadio de Anaheim, 1968

 

 Rodríguez jugaría todo el mes de septiembre en la esquina de los cañonazos y en 75 asistencias solo cometió un error, lo cual dejó maravillado al manager Bill Rigney; el tercera base titular fue Paul Schaal con 7 errores en 156 asistencias pero con un promedio muy bajo al bat de .188, alternándose con John Werhas quien tuvo 4 en 49 y al bat .160; Rodríguez bateó para .238 con un cuadrangular y 8 producidas en 130 turnos al plato. Ese año jugaron en Anaheim el cubano José Cardenal y por corto tiempo el bajacaliforniano Jorge Rubio, así como el conocido lanzador del béisbol mexicano George Brunet (11-19, 3.31CLP), en un club que quedó a 7.5 juegos del líder Medias Rojas de Boston. Aurelio conectó su primer cuadrangular en Grandes Ligas el día 5 de septiembre cuando bateó de 5-3 y anotó 3 carreras en una victoria de California 7-2 sobre los Orioles de Baltimore en Anaheim; el jonrón fue sobre el relevista E. Fisher.

 

El jovencito de Cananea, Sonora llega al año siguiente con gran entusiasmo y el manager Rigney le da mayores oportunidades con 76 partidos:  en abril juega 6,  junio 17, julio 26, agosto 5 y 22 en septiembre, concluyendo la temporada para un promedio al bat de .242 en 223 turnos. Para ese entonces competía en el puesto otra vez con Schaal (.210) y para mediados del mes de agosto llega el dominicano de 25 años Winston Llenas así como el jardinero mexicano Carlos “Bobby” Treviño (23 años).  Durante los primeros meses de la temporada Rodríguez tuvo problemas con el bateo siendo el octavo de la alineación; cayó hasta .136 el día 5 de julio pero de ahí en adelante hubo una mejora continua; el 21 en Chicago se fue de 4-3 con dos sencillos y un doblete para ser el mejor del partido en una victoria de California 7-0. Al día siguiente en Minnesota produce 3 carreras y otra vez se va de 4-3 en una victoria de 6 a 5; para ese entonces su club estaba a 12.5 juegos de los Tigres de Detroit. Aurelio terminaría con un .242 de porcentaje siendo el mejor fue el venezolano Vic Davalillo con .298; esta vez en el campo no le fue tan bien al cometer 15 errores en 113 asistencias y de nuevo Brooks Robinson se llevó el guante de oro con 16 errores y 353 asistencias.

 

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/4/40/Aurelio_Rodr%C3%ADguez_1969.JPG

 

En el invierno de 1968 Aurelio Rodríguez se reporta a los Cañeros para otra campaña de la Liga Invernal Sonora-Sinaloa después de haberse ausentado el año anterior; su brazo y su bat contribuyeron enormemente para que el equipo sinaloense obtuviera su primer cetro en el circuito costeño. Mochis quedó en segundo lugar en la primera vuelta con 19-13 detrás de Ciudad Obregón (20-10); en la segunda bajó al tercer sitio (16-14) detrás de Hermosillo (16-12) y Guaymas (16-11). En esta edición por primera vez se pacta una serie de juegos de postemporada en la que Los Mochis participa junto con Obregón, Guaymas y Hermosillo a tres juegos con visita recíproca. El equipo cañero termina el play off con 11-6, Obregón 9-9, Hermosillo 8-9 y Guaymas 7-11. Aurelio le dio a las costuras para un promedio de .284 con 9 jonrones y 42 producciones en 75 juegos; su hermano “Chico” Rodríguez estuvo en el campo corto por primera vez proveniente del Naranjeros haciendo una excelente mancuerna con Gabriel Lugo en la segunda base, quien quedó campeón bateador con .309 ya que Espino se declaró en rebeldía debido a su inconformidad salarial con Hermosillo. El pitcher cañero Don Secrist fue el jugador más valioso con récord de 15-3 en ganados y perdidos y un minúsculo PCL de 1.64, siendo acompañado en la loma por José Peña, Antonio Pollorena y  “Panchillo” Ramírez, entre otros. Con los Rodríguez, Mochis armó un equipo muy competitivo en los años por venir.

 

Los Angelinos de California deciden darle la prueba de fuego a Rodríguez y le entregan la tercera base por todo el año de 1969, compartiéndola con Winston Llenas. El sonorense seguía con problemas en la caja de bateo pues promedió ahora un .232 siendo el más bajo de los titulares; lo más grave es que alcanzó una cifra de 88 ponches y 22 bases por bolas, una relación nada saludable para sostenerse en el mejor béisbol del mundo además de haber alcanzado el porcentaje OBP más bajo de toda la Liga Americana con 0.272, un índice que relaciona los hits y bases por bolas con las apariciones al plato; en chocolates solo fue superado en su equipo por los 100 de Reich Reichardt. En este año Grandes Ligas distribuyó las franquicias por divisiones habiendo quedado California en la zona oeste de la Liga Americana y quedó a 22 juegos de los líderes Mellizos de Minessota al concluir la campaña. Algo rescatable quedaba para el muchacho de Cananea; en esta edición de 1969 cometió 24 errores con 352 asistencias para un 6.38% de equivocaciones; el porcentaje más bajo para un tercera base en la Liga Americana fue logrado por Brooks Robinson otra vez con 13 yerros, 370 asistencias y por porcentaje de falla del 2.61%. De nuevo con Cañeros en el invierno, Aurelio logra un porcentaje de bateo de .319 que sería el mejor de su carrera; en 63 juegos conecta 12 cuadrangulares con 49 carreras producidas. Otra vez el equipo sinaloense es protagonista ahora en la serie final contra los Tomateros de Culiacán ante quienes caen vencidos 4 juegos a 2. Aurelio se llevaría el liderato de hits con 84 y el de dobletes con 15; el líder bateador del torneo fue el veterano de 44 años Orestes Miñoso de Mazatlán, quien conectó 74 inatrapables y bateó para .359. 

 

Para 1970 toma las riendas del equipo californiano Lefty Phillips, y el sonorense participa en un cambio de jugadores que se acuerda con Washington el día 27 de abril; junto con Rich Reichardt, Aurelio se incorpora a los Senadores mientras que el norteamericano Ken McMullen toma la tercera almohadilla de Anaheim . Parece que los administrativos de California cambiaron los 188 ponches entre Aurelio y Reichardt por los 103 de McMullen, aunque el movimiento fue poco productivo pues en 1970 McMullen bateó lo mismo que Rodríguez en el 69 (.232) y los Angelinos continuaron en la media tabla del standing final a 12 juegos de Minessota. Además, el jovencito mexicano aprendió mucho del manager “Hall Fame”: Ted Williams, que se convirtió en su especial instructor de bateo. 

 

 Aurelio Rodríguez y Ted Williams 

  

Aurelio recibió la tercera base de Washington y no lo hizo tan mal: produjo 76 carreras, conectó 19 cuadrangulares y bateó para .247, siendo líder del club en dobletes con 31 aunque su dolor de cabeza seguían siendo los ponches pues se fue triste a la caseta 81 veces, solo superado por Frank Howard (125) y Mike Epstein  (117). En el campo tuvo 18 errores con 336 asistencias para un porcentaje de fallas del 5%; pero Washington estaba peor que Anaheim pues la gente de Ted Williams quedó a 38 juegos de los Orioles que finalmente se llevarían la Serie Mundial.

 

 

El de Cananea, Sonora tuvo jornadas brillantes vistiendo el uniforme de Washington siendo el quinto en el orden al bat a sus 22 años; en tres ocasiones bateó 4 hits en un juego como el día 14 de junio contra Medias Blancas de Chicago yéndose de 4-4; Senadores ganó 5-3 y Aurelio produjo 3 carreras incluyendo un jonrón solitario. Pero al terminar la temporada el joven nuevamente es incluido en una transacción que incluye a Ed Brinkman, Joe Coleman y Jim Hannan que viajarán a los Tigres de Detroit recibiendo Washington al astro Denny McLain, Don Wert, Norm McRae y Elliott Maddox. McLain fue un fracaso con los Senadores; a pesar de haber ganado 31 juegos en 1968 y 24 el 69, quedó 3-5 en 1970 con Detroit pasando a Washington donde ganó 10 y perdió 22 en 1971 siendo el peor de la Liga Americana; al año siguiente se fue a Oakland y dijo adiós al terminar 1972 con foja de 4-7; Don Wert solo jugó 20 partidos ese año de 1971 y después se retiró; McRae no pisó Grandes Ligas otra vez y Elliott Maddox fue un buen utility  sin promedio al bat pasando al año siguiente a Texas. En cambio, Detroit recibe una gran promesa en que se había convertido Aurelio Rodríguez quedándose con los Tigres nueve años; Ed Brinkman  no bateó mucho pero fue un buen short stop por los siguientes cuatro; Joe Coleman ganó 20 juegos para los Tigres, 19 en 1972 y 23 el 73; Jim Hannan abandonó Grandes Ligas en 1971. Como sea, los Senadores perdieron mucho en la transacción. Finalmente Washington se despidió de Grandes Ligas al término de la temporada de 1971 cuya franquicia quedó en manos de los Rangers de Texas, pero la semilla estaba ahí y el béisbol regresó a 34 años después al tomar el club que dejó Montreal con el nuevo nombre de Nacionales. 

 

 

Tiger Stadium

 

En 1971 Billy Martin empezaba su primer año de tres que trabajaría en Detroit; le entregó la tercera base al sonorense jugando las tres temporadas completas, aunque debemos reconocer que seguía teniendo problemas con el chocolate: en el período de Martin bateó para .253, .236 y .222 con una pila de ponches poco saludable de 93, 104 y 85; de hecho en esos tres años fue el que más se ponchó del club. Sin embargo, a Rodríguez se le dio batear cuadrangulares así que despachó la bola fuera del parque en 15, 9 y 13 ocasiones. En el campo estuvo espléndido pues cometió 23, 16 y 14 errores del 71 al 73, con un promedio de falla del 5.00%; en ese mismo período el fenómeno de la tercera base Brooks Robinson tuvo 3.87% con 42 errores y 1041 asistencias; Rodríguez tuvo 54 y 1024. En 1972 Detroit se lleva el campeonato de la zona Este de la Liga Americana ganándole por una nariz a los Medias Rojas de Boston con medio juego de diferencia en el standing, pero finalmente caen 3 juegos a 2 contra Atléticos de Oakland en una serie donde el mexicano se fue de 16-0 con dos ponches y 4 pasaportes.

 

 

  

Al comenzar la década de los 70’s Rodríguez sigue muy activo con Cañeros, equipo con un sólido staff de pitcheo que los llevó de nuevo a la serie final contra de Naranjeros de Hermosillo; Mochis perdió aquel recordado campeonato de la temporada 70-71 con el famoso cuadrangular de Bob Darwin en la novena entrada;  Aurelio estuvo en ese séptimo juego celebrado en Hermosillo y conectó un jonrón solitario en la séptima entrada que enmudeció a los aficionados que en gran número se dieron cita en el Estadio Fernando M. Ortiz, incluyendo al autor de este artículo. Un hit de Espino en el noveno y el cuadrangular de Darwin ante “Pepe” Peña desató la algarabía en el terreno de juego. Rodríguez bateó para .312 con 14 cuadrangulares y 53 carreras producidas, el número mayor de impulsadas en toda su carrera invernal.

  

Aurelio Rodríguez sobre la cerca de foul (1970)

 

 

En 1974 llega a los Tigres Ralph Houk tomando el timón durante los próximos 5 años; en ese lapso Detroit se convirtió en un equipo sotanero acumulando más derrotas que victorias: 1974: 72-90 (último lugar de la División Este), 1975: 57-102 (último lugar), 1976: 74-87 (penúltimo lugar), 1977: 74-88 (cuarto lugar, a 26 juegos), 1978: 86-76 (quinto lugar, a 13.5 juegos). En estas 5 temporadas el mexicano conectó 43 cuadrangulares, produjo 237 carreras y bateó para un promedio general de .245; en 1976 fue galardonado con el premio al Guante de Oro como el mejor tercera base de la Liga Americana pues cometió solo 9 errores en 128 juegos con 280 asistencias y un promedio de fallas del 3.11%; esta vez Brooks Robinson vería cortada la racha de 16 guantes de oro ante el mexicano con 6 errores y 126 asistencias jugando la mitad de los juegos antes de retirarse al año siguiente.

 

 Brooks Robinson, 16 Guantes de Oro

 

De 1971 a 1973-74 Rodríguez continuó haciendo mancuerna con su hermano “Chico” en el equipo Cañeros de la ahora llamada Liga Mexicana del Pacífico; en estos tres años tuvo promedios al bat de .291, .297 y .228, tiempo en el que el club verde dejó de ser competitivo; para el año siguiente es contratado por los Yaquis de Ciudad Obregón en el que se mantuvo por dos temporadas promediando .282 y .271 con 10 cuadrangulares. Participó con el club Yaqui en la serie final del año 1975-76 otra vez contra Naranjeros de Hermosillo; el club yaqui manejado por Jimmy Williams dominó las dos vueltas, pasó sobre Navojoa y en una trepidante serie final de 7 juegos perdió el campeonato.

 

 Aurelio Rodríguez y los Yaquis de Ciudad Obregón de 1975-76

  

Para 1979 la era “Ralp Houk” había terminado y Detroit contrata a Less Moss, aunque solo se mantiene por 53 juegos antes de que Sparky Anderson tome las riendas del abrumado club donde permanecería hasta 1995. Aurelio bateó ese año para .254 con 5 jonrones y 36 carreras producidas gozando de la compañía de un compatriota, el “Buitre” de Tecamachalco Aurelio López quien llegó proveniente de San Luis. En el invierno los Tigres negocian una venta del sonorense a los Padres de San Diego por 200 mil  dólares, lo cual marca su despedida del Tiger Stadium pues la tercera base fue entregada a Tom Brookens.

 

En tanto para el invierno Aurelio regresa a Los Mochis en 1977, y aunque se ausenta en 1980, con este equipo terminaría su carrera en el béisbol; curiosamente en la Temporada 1983-84 tuvo .317 de porcentaje en 41 juegos, su segundo  más alto en el Pacífico, ocasión en que Cañeros resultó campeón de la Liga al vencer a Ostioneros de Guaymas en la serie final 4 juegos a 2; Mochis llevó la representación de México a la Serie del Caribe celebrada en San Juan, Puerto Rico y Rodríguez obtuvo merecimientos suficientes para ser considerado en la tercera base del equipo ideal; esta vez Águilas de Zulia de Venezuela se llevó el título del certamen  dirigidos por el mexicano inolvidable Rubén Amaro.

 

En esa primavera de 1984 Aurelio reportó a los Padres de San Diego;  jugó en 89 partidos promediando apenas .200 compartiendo la almohadilla con Luis Salazar que llegaba a su primer año con Padres y a quien le fue bastante bien, pues bateó un sólido .347 en 44 juegos; Salazar se quedaría en San Diego por cuatro años más. Mientras tanto Rodríguez fue negociado en el mes de agosto en una venta a los Yanquis de Nueva York por un caso de emergencia, pues su titular Craig Nettles enfermó seriamente al parecer de hepatitis y quedó inhabilitado por varias semanas; la transacción se efectuó el día 4 de agosto de 1980. Con Yanquis en 52 juegos el mexicano bateó para .220 con 3 jonrones y 14 producidas, nada comparable a los 20 jonrones de Nettles y .266 de promedio. Nueva York fue campeón en la zona Este de la Liga Americana pero fue eliminado por Reales de Kansas City que al final se llevaría la Serie Mundial ante Filis de Filadelfia.

  

Los aires de Nueva York asentaron bien al mexicano, y aunque jugó poco, el año de 1981 logró un porcentaje inolvidable de .346 con 2 cuadrangulares y 8 carreras producidas en 27 partidos. Estos dos vuelacercas los conectó en Seattle el día 10 de Mayo de 1981; el primero en la tercera entrada con Foote en bases y el otro en el quinto solitario. Los Yanquis pasaron a la postemporada y vencieron a Milwaukee 3 juegos a 2; vencieron a Oakland 3-0 para obtener el Cetro de la Liga Americana y se fueron a la serie mundial por enésima vez ahora contra Dodgers de Los Angeles. Aurelio Rodríguez bateó enormemente en esa confrontación al pegar 5 hits en 12 turnos, serie que quedó en manos del club angelino 4 juegos a 2 inspirados en el jovencito mexicano Fernando Valenzuela. El béisbol permitió disfrutar a los aficionados de nuestro país de las actuaciones sobresalientes estos dos jugadores que dejaron una huella brillante durante las décadas de los años 70’s, 80’s y 90’s.

  

Aurelio Rodríguez (1981)

  

El final en Grandes Ligas para Rodríguez estaba cerca; el 17 de noviembre de 1981 fue negociado a los Blue Jays de Toronto en un cambio por Mike Lebo, cátcher que no llegó a Liga Mayor. Sin embargo,  antes de comenzar la temporada de 1982, el veterano de 34 años es requerido ahora por los Medias Blancas de Chicago participando en un cambio por el jardinero Wayne Nordhagen, conocido de la afición del Pacífico que alineó para Venados de Mazatlán. En Chicago, Aurelio promedió .241 con 3 jonrones y 31 carreras producidas en 118 partidos; compartió la almohadilla con Jim Morrison y Lorenzo Gray; ese año Chicago quedó a 6 juegos del líder Angelinos de California. En la primera mitad de la temporada Rodríguez recibió pocas oportunidades de entrar al campo pero en Agosto y septiembre se convirtió en titular. Tuvo una jornada sobresaliente aquel 16 de septiembre en una victoria sobre Oakland cuando bateó de 4-4, uno de ellos doblete, produjo una carrera y anotó dos, juego celebrado en el Comiskey Park I y bateando de octavo.

  

  

Para Febrero de 1983 Aurelio Rodríguez obtiene un contrato con los Orioles de Baltimore pero es dado de baja a mediados del mes de agosto después de participar en 45 encuentros; bateó apenas 8 hits en 67 oportunidades, aunque Medias Blancas lo llama de nuevo en el último día de agosto para reforzar su defensa; Chicago pasa a la postemporada al quedar de líder en la división oeste de la Liga Americana pero cae ante los Orioles 3 juegos a 1; Aurelio bateó 4 hits en 20 oportunidades en su corta estancia con Chicago antes de finalizar su aventura en las Ligas Mayores aquel 7 de noviembre de 1983.  Pero el béisbol seguía siendo su pasión; se enroló ahora en equipos mexicanos con Tigres del México, Sultanes de Monterrey y Saraperos de Saltillo donde terminó su etapa en el diamante a los 40 años; con el tiempo trabajó también como instructor, coach y manager tanto en México como en Estados Unidos en  invierno y verano; por un tiempo ayudó a la organización de los Indios de Cleveland como coach de Ligas Menores desde 1988.

  

 

 

En 1991 le tocó dirigir a los Sultanes de Monterrey de la Liga Mexicana de Verano obteniendo una corona que se negaba desde 1962, larga sequía de 29 temporadas. En su staff contó con los lanzadores Héctor Heredia, Miguel Alicea, Arturo González, Roberto Osuna, Alejandro Garza y Aarón Acosta. En el campo brillaron Germán Rivera, Orlando Sánchez, Darryl Motley, Chico Rodríguez, Juan Reyes, Alejandro Treviño, Remigio Díaz, Guadalupe Leal, entre otros. En 1998 con Acereros de Monclova el sonorense llevó al team hasta la serie final ante los Guerreros de Oaxaca que fueron dirigidos por Nelson Barrera, aunque el título quedó en manos del “Almirante” en la oportunidad más cercana que ha tenido Monclova de un Campeonato. Aurelio fue entronizado al Salón de la Fama del Béisbol Mexicano en el año de 1995 junto con otros inmortales como William Berzunza, Rodolfo “Mulo” Alvarado y Arnoldo “Kiko” Castro.

  

Ceremonia de Entronización al SFBM en 1995

 

Para el año 2000 Aurelio Rodríguez había acordado con la Directiva de Naranjeros de Hermosillo para incorporarse al club en calidad de coach; pero eso nunca pudo ser ya que en un desafortunado accidente en la ciudad de Detroit dejó de existir. El parte noticioso del domingo 24 de septiembre de la Associated Press difundió así la nota: “Aurelio Rodríguez, un modelo de consistencia en la tercera base para los Tigres de Detroit durante los años 70’s, quien bateó para .417 en la Serie Mundial de 1981 con los Yanquis de Nueva York, murió ayer al ser atropellado por un automóvil al suroeste de la ciudad; contaba con 52 años. Rodríguez caminaba con una mujer no identificada alrededor de las 2 de la tarde  cuando un automóvil cruzó la banqueta y los golpeó antes de chocar con un poste, según el agente de policía; tuvo que ser retirado debajo del automóvil y fue declarado muerto en el Hospital Henry Ford de esta ciudad. “Estamos consternados y tristes al perder a uno de los nuestros, y nuestros pensamientos y oraciones son por su familia”, dijo el portavoz de los Tigres Tyler Barnes; “fue una persona muy agradable, de gran sonrisa; es la clase de persona que todos quieren”, dijo el locutor Ernie Harwell de Nueva York; “Vamos a recordarlo; creo que el dejó su huella en Detroit”. Rodríguez vivía en Tucson Arizona, y trabajaba con instructor en la organización de los Arizona Diamondback’s. Vino a Detroit para una sesión de autógrafos organizada para este domingo junto con Tom Brookens, otro tercera base muy querido. Spark Anderson comentó: “… tratamos de obtenerlo en dos ocasiones diferentes cuando estaba como manager de Cincinnati… este tipo fue un gran tercera base”. Anderson llegó a los Tigres en el último año de Rodríguez con Detroit y hasta 1992 probó al menos 43 jugadores después de que el mexicano dejó el tercer cojín.

 

Aquel jovencito que tímidamente entró al estadio recién construido de Anaheim contando apenas con 19 años, logró cautivar a propios y extraños; muchos aplausos y gritos de alegría y admiración de compañeros y rivales se mereció Aurelio Rodríguez, dueño de esa habilidad para hacer la jugada inesperada y sumar los outs que el equipo necesita para ganar un partido. Los lanzadores en el béisbol son los únicos que resienten en su verdadera dimensión la ausencia de un efectivo jugador de cuadro, y estoy seguro que fueron muchos los pitchers que respiraron tranquilos al ver que Aurelio estaba en la tercera, pues sabían que podía sacar el out en los momentos de apremio, en aquellos instantes en que la derrota se asoma amenazante para diluir los esfuerzos acumulados durante las 9 entradas. Quizás Aurelio Rodríguez puede considerarse como un bateador deficiente en Ligas Mayores, pero su grandeza con el guante fue tal que hasta la fecha nadie quedó inconforme con su trabajo; con una pincelada de arte al tomar la bola y tirar a primera fue suficiente para que muchos manejadores, a pesar de sus carencias, desearan verlo de su lado en el line up durante todos los juegos de la temporada.

  

En el periódico Detroit News de 1981 se escribió alguna vez de Rodríguez: “… poseedor de un brazo de rifle y reflejos como de gato, patrulló la tercera base para Detroit de 1971 a 1979; en ese período se llevó muchas ovaciones de los aficionados con sus proezas en el terreno de juego. Desafortunadamente los promedios al bat de Rodríguez nunca estuvieron al nivel de su habilidad en el fildeo, pero él era capaz de conectar un cuadrangular o un extrabase en cualquier momento. El mexicano de sonrisa agradable fue muy popular entre los aficionados de Detroit, y se le agradece aún hoy en día con muchos aplausos cuando regresa al Estadio como miembro del equipo contrario”.

  

 

Referencias Recomendadas: 

 

http://www.oem.com.mx/elsoldetijuana/notas/n2649889.htm

 

http://www.beisbolsinaloa.com/index.php/columnistas/-jesus-alberto-rubio/1030-al-bat-aurelio-y-sultanes